Portadas de la basílica

La basílica de San Ildefonso tiene a la calle dos fachadas:

La principal, que es una portada de estilo neoclásico datada en el siglo XVIII y flanqueada por dos torres: una, de estilo manierista, perteneciente a finales del s. XVI y comienzos del s. XVII., y la otra de factura neoclásica, contemporánea de la portada principal. Esta fachada se remata airosamente con una imagen del santo titular, San Ildefonso, que sobresale por encima del frontón clásico que da cima a la portada misma.

Torres de la basílica San Ildefonso

La otra fachada, muestra los contrafuertes propios del arte gótico, con una portada lateral de estilo manierista.

En la fachada sur, que no es visible por tener edificaciones adosadas, se sitúan las dependencias parroquiales y del santuario, debiendo señalarse la antesacristía y la sacristía, adornadas con magnificas obras de arte que los siglos de devoción han ido depositando por constantes ofrendas la Santísima Virgen de la Capilla.

  • Portada del Descenso:
    Gótica. Decorada con una bellísima imagen de la Virgen y escudos gemelos del obispo Suárez de la Fuente del Sauce (1500-1520). La puerta, hoy cegada, la ocupa un delicado mosaico representando el Descenso de Nuestra Señora. Obra del artista catalán Santiago Padrós.
  • Portada Norte:
    Inspirada en modelos de Serlio. Obra de Francisco del Castillo. Decorada con estípites antropoides, un bello relieve representando la imposición de la casulla a San Ildefonso y escudos del obispo D. Pedro Pacheco (1554).
  • Portada Principal:
    Neoclásica. Proyecto de Ventura Rodríguez, ejecutado por Francisco Calvo. La remata un friso con inscripción latina; frontón con escudo del obispo Fray Benito Marín (1750-1769) y una imagen de San Ildefonso.

Torres de la basílica

La Basílica de San Ildefonso cuenta con dos torres. La más antigua es sin duda la más interesante, y se pueden distinguir en ella tres cuerpos que responden, como así lo indican además los escudos de sucesivos prelados giennenses, a tres épocas sucesivas:

  • El primer cuerpo llega hasta el hastial y tiene como misión dar base a la edificación. Lleva las armas del obispo Sarmiento de Mendoza (1580-1595).
  • El segundo es de peralte y tiene como misión que esté bien alto el cuerpo de campanas. Se terminó en 1600, labrando, el famoso entallador Cristóbal de Téllez, un soberbio escudo del cardenal  Bernardo de Rojas y Sandoval (1595-1599).Este bellísimo escudo es el mejor de los cuatro y se conserva en muy buenas condiciones; el blasón es de piedra noble e inalterable y lleva embutido en mármol rosado el capelo cardenalicio y los cordones de diez borlas, número que corresponde a los arzobispos, pues don Bernardo acababa de ser nombrado cardenal-arzobispo de Toledo.
  • El tercero es el cuerpo de campanas, que a diferencia de los dos cuerpos anteriores que son rectangulares, es de planta octogonal, rematándose en un airoso y puntiagudo chapitel, sobre el que campea la santa cruz.

    En este cuerpo lucen las armas del obispo don Sancho Dávila (1600-1615), quizás uno de los prelados que más destacara por su devoción a la Virgen de la Capilla.

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