Te invitamos a un diálogo en la Parroquia el día 16 de Noviembre a las 18,30 h.

Una sociedad polarizada:

Crece el porcentaje de población en situación de integración plena, pero las tasas globales de exclusión apenas se reducen y gana peso la exclusión severa.

En 2018 el 47,8% de la población andaluza se encuentra en una situación de integración plena, el 33,6% en una situación de integración precaria, el 9,4% en una situación de exclusión moderada y el 9,2% en una situación de exclusión severa. En conjunto, las personas en situación de exclusión social representan el 18,6% de la población andaluza, lo que implica que casi una de cada cinco personas –en torno a un millón y medio de personas– está en 2018 en una situación de exclusión, ya sea moderada o severa.

En términos evolutivos se observa además que los niveles de integración social en 2018 han mejorado considerablemente en Andalucía y que la mejora en esta comunidad ha sido algo mayor que la que se ha producido en el conjunto del Estado. En efecto, entre 2013 y 2018 se registra en Andalucía una notable reducción del peso relativo de la población en situación de integración precaria, que deja de ser, como también ocurre en el conjunto de España, el grupo social mayoritario y pasa de representar el 43,8% de la población a suponer el 33,6%.

La mejoría generalizada que muestran estos datos debe ser, en cualquier caso, matizada, ya que, si bien es cierto que en Andalucía la población en situación de integración plena aumenta del 30,9% al 47,8% y que la población en el espacio de la exclusión social, ya sea moderada o severa, se reduce del 25,4% al 18,6%, los niveles de exclusión social siguen siendo elevados. En efecto, los datos de la encuesta ponen de manifiesto la existencia de un cierto riesgo de cronificación de estas situaciones y de polarización de la estructura social, puesto que crece claramente el espacio de la integración plena y se reduce también claramente el espacio intermedio de la integración precaria, mientras se mantiene aún un amplio espacio caracterizado por la exclusión social moderada o severa, que representa aproximadamente a una de cada cinco personas.

También se relaciona con esta idea de polarización el hecho de que sean las personas en situación de exclusión social las que en mayor medida consideran que han experimentado un importante deterioro en sus condiciones de vida desde el inicio de la crisis. Si entre las personas en situación de exclusión el 68,6% consideran que su situación ha empeorado –el 56,9% considera además que ha empeorado mucho–, entre las personas en situación de integración el porcentaje se reduce al 42,1%.(Caritas. Informe Foessa. Andalucía)

FOESSA

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