En la jornada de ayer, 23 de enero, se celebró la festividad de nuestro titular según el rito hispano-mozárabe, una tradición que se mantiene desde que en 1965, a petición del obispo Félix Romero Mengíbar, el papa Pablo VI concediera a esta parroquia dicho privilegio, renovado posteriormente en 1995 por el obispo Santiago García Aracil.
La Eucaristía estuvo presidida por nuestro párroco y rector de la Basílica, D. Carmelo Zamora, quien estuvo acompañado por D. Manuel Morales, vicario parroquial, y por D. Manuel Rico, diácono formado y ordenado en esta parroquia. Aunque actualmente se encuentra adscrito por motivos pastorales a la parroquia de la Inmaculada y San Pedro Pascual, no quiso dejar de compartir la fiesta principal de la que fue y seguirá siendo su parroquia. En la liturgia también prestó su servicio nuestro seminarista, D. Daniel Cano.
Con la destacada participación de varias cofradías de la Basílica y el valioso acompañamiento musical de nuestra querida Coral, la celebración se desarrolló con gran solemnidad. Durante su homilía, nuestro párroco subrayó la fortuna de contar con un titular como san Ildefonso, animando a los fieles a apoyarse y encomendarse con mayor confianza a su intercesión ante el Señor.
En el marco de esta significativa festividad, se exhortó a la comunidad parroquial a seguir fomentando la devoción a san Ildefonso y a mantener vivo, año tras año, este rito tan arraigado en nuestra historia.



















