En la mañana de ayer, en el Vaticano, fue ordenado Diácono Permanente nuestro hermano Manuel Rico Teba, catequista de nuestra parroquia y a partir de ahora servidor de la Palabra y la Eucaristía desde este bello orden al ministerio.
Durante el jubileo de los Diáconos, Manuel y otros 21 compañeros de todo el mundo fueron ordenados por S.E. Mons. Rino Fisichella mediante la imposición de sus manos para ser testigo consagrado al servicio, o como les transmitió el Papa Francisco en la homilía que en su nombre leyó Mons. Fisichella: «al recibir el sacramento del Orden, “descenderán” los grados del ministerio. Deliberadamente digo y subrayo que “descenderán”, y no que “subirán”, porque con la ordenación no se sube, sino que se desciende, nos hacemos pequeños, nos abajamos y nos despojamos de nosotros mismos. En palabras de san Pablo, nos despojamos, en el servicio, del “hombre terrenal”, y nos revestimos, en la caridad, del “hombre celestial” (cf. 1 Co 15,45-49)»
Ayer fue un día de orgullo para nuestra comunidad, para su familia y para él mismo. Un día para hacernos más comunidad, más familia. Un día para dar gracias a Dios porque en las dificultades de la vida diaria, en los esfuerzos de ser padre de familia, Dios busca el hueco donde tocar el corazón de aquellos que sabe que le dirán que si a trabajar para la construcción del Reino, en este caso desde el servicio, desde la «diakónia».
Enhorabuena a Manuel, a su esposa e hijos.
Imágenes extraídas del video de la ordenación.
















