Cartas a mi hijo de 2 años (III)

NACER DEL AMOR, NACER DE DIOS

Febrero de 2020


Querido AMOR:

Ayer mientras ponías como de costumbre tu cabeza en mi vientre, tumbado entre tus padres, recordamos el día que supimos de tu llegada. Desconocíamos por aquel entonces si serías niña o niño. La verdad es que nosotros nunca fantaseamos con tu sexo, ha sido un tema que no forma parte de nuestras cuestiones ideológicas aunque si nos topamos con el comentario imprudente de algún transeúnte de vidas ajenas: «ea, un niño». No, no elegimos que fueses niño, esas decisiones se las dejamos a quien corresponde. Pero sí elegimos ser padres y sabes, apostamos por crear vida desde el mismo instante en que unimos las nuestras, por ello tu habitación se construyó a la par de las otras. Y el color naranja fue por las vitaminas, porque sabíamos que fortalecer lo que eres, ayudarte a aceptarte tal cual, es nuestro cometido. Y respetar a la persona por encima del género, la edad, la raza, el pensamiento… Será nuestra lucha. La abuela Ángeles, persona de bandera, 102 años de carrera de fondo en esta vida, creadora de la historia y de nuestra historia, siempre me decía al salir de casa: «Sal contenta y vuelve contenta» y nunca en sus palabras hubo otra intención que la de inculcarme la libertad, la elección libre en mi toma de decisiones y el asumir responsablemente las consecuencias de las mismas. Respeto, siempre como lema. Porque hijo, tendrás que aprender que la libertad es un derecho y un deber. Vivir en sociedad implica vivir con circunstancias que nunca deben ser coacción sino comprensión de las mismas. Las relaciones familiares, de amigos, de pareja… conllevan compromisos que lejos de condicionar la libertad lo que hacen es fortalecerla. Aceptar la diferencia es lo que nos hace libres porque refuerza nuestra identidad de seres únicos. Mi querido hijo, sí te elegimos como hijo y te amamos incluso antes de formar parte de nuestras entrañas y fue una decisión plural y de pareja. Cuando te preguntamos “Quién te metió en la barriguita de mamá”, tú siempre contestas: “Papi y mami”. Y llevas razón, naciste del amor pero sabes un secreto… Dios nos regaló ese Amor y lo hizo fuerte en los momentos de debilidad… por ello tú eres hijo del Amor, hijo de DIOS.

Te quiere siempre, tu mami Mily.

Mª MILAGROS TITOS PADILLA
CARTAS A MI HIJO DE DOS AÑOS

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