Un año más, un nutrido grupo de feligreses y vecinos se ha congregado en la plaza de San Ildefonso junto a sus mascotas para participar en la tradicional bendición de los animales con motivo de la festividad de San Antonio Abad, popularmente conocido como San Antón, patrón de los animales.
Se trata de una costumbre de esta parroquia que fue recuperada hace algunos años y que, desde entonces, ha ido atrayendo a un número creciente de personas que acuden con devoción y entusiasmo para presentar a sus compañeros de cuatro patas. El acto, cargado de simbolismo y cercanía, busca encomendar la protección de los animales y de sus dueños al Señor, a través de la intercesión de San Antón.
La celebración se ha convertido ya en una cita destacada del calendario local, combinando tradición, convivencia y respeto por los animales, en un ambiente familiar y festivo. Una jornada que, un año más, refuerza el vínculo entre la comunidad y una tradición que continúa viva y en expansión.
Hasta el próximo año.










