San Benito Abad

San Benito Abad, (S. V) Padre de los monjes de Occidente y patrono de Europa. Abrazó la vida eremítica en Subiaco, pronto se vio rodeado de muchos discípulos, y se retiró al célebre monasterio de Monte Casino y escribió una Regla que se propagó por todas partes y por ella es llamado el Padre de los monjes. Continuar leyendo >

San Cristóbal

San Cristóbal, cuya existencia en Oriente como mártir ya se daba culto en siglo V. Es un santo de gran devoción popular y no falta en ninguna Iglesia grande o Catedral su figura en el muro y al tamaño natural de un gigante, llevando al Niño Jesús sobre sus hombros. Es patrono de los conductores. Continuar leyendo >

San Aquila y Santa Priscila

Aquila y Priscila eran un matrimonio judío originario del Ponto (junto al Mar Negro), que vivían en Roma. Debido a la expulsión de los judíos decretada por el emperador Claudio en el año 50, tuvieron que abandonar la ciudad y se instalaron en Corinto. Debían formar parte de la más primitiva comunidad cristiana de Roma, y su casa era lugar de reunión de los fieles. Al llegar Pablo por primera vez a Corinto, iniciaron con él una intensa colaboración, hasta el punto de exponer su vida para salvar la del apóstol. Continuar leyendo >

San Fermín

San Fermín, Obispo y Mártir (S. III) Pocas noticias tenemos documentadas sobre la familia y vida de este santo. Escuchando a un discípulo de San Saturnino se convierte a la fe católica y posteriormente el mismo Saturnio le ordena de presbítero, convirtiéndose en primer obispo de Pamplona, muriendo siendo decapitado. Continuar leyendo >

Santa María Goretti

Santa María Goretti, Virgen y mártir, cuando no contaba más que doce años, murió en defensa de su castidad, a causa de las puñaladas que le asestó un joven que intentaba violarla cuando se hallaba sola en su casa, cercana a la localidad de Nettuno, en la región del lacio, Italia en 1903. Continuar leyendo >

Santa Isabel de Portugal

Santa Isabel de Portugal. (S. XIV)Admirable por su caridad y sus esfuerzos por conseguir la paz entre reyes de su familia enfrentados. Muerto su esposo, el rey Dionisio, abrazó la vida religiosa en el monasterio de monjas clarisas de Estremoz, Portugal, que ella misma había fundado. Murió buscando la paz entre su hijo y nieto enfrentados. Continuar leyendo >