San Martín, papa

San Martín, papa y mártir. (S. VII) Convocó un concilio en la basílica de S. Juan de Letrán y condenó a los monotelitas y el emperador Constante II, con la ayuda del Exarca Teodoro Caliopa secuestró al Papa y lo deportó Al Quersoneso actual Crimea, donde murió de hambre y por eso se le considera mártir. Continuar leyendo >

San Julio I

En Roma, (S. IV) en la tercera milla de la vía Aurelia, sepultura del papa San Julio I, quien frente a los ataques de los arrianos, custodió valerosamente la fe del Concilio de Nicea, defendió a San Atanasio, perseguido y exiliado, y reunió el Concilio de Sárdica. Continuar leyendo >

Santa Casilda de Toledo

Santa Casilda Virgen (S. XI) Documentos del Siglo XV, recogen esta tradición, de que cerca de Burgos, vivió esta santa ermitaña, que aunque nacida en la religión mahometana, ayudó con misericordia a los cristianos detenidos en la cárcel, curada milagrosamente de una grave enfermedad se convirtió a la fe cristiana viviendo como eremita. Continuar leyendo >

San Dionisio de Corinto

San Dionisio Obispo de Corinto en Grecia (S. II). Dotado de admirable conocimiento de la palabra de Dios, no solo enseñó con la predicación a los fieles de su ciudad, sino también a los obispos de otras ciudades y provincias mediante sus cartas. La Iglesia griega lo considera como mártir aunque los datos que conocemos nada dicen de su martirio. Continuar leyendo >

San Pablo Lè Bao Tinh

En Tonkin, actual Vietnam, San Pablo Lè Bao Tinh (S. XVIII) presbítero y mártir, estuvo largo tiempo en la cárcel antes de ser sacerdote, ordenado sacerdote, dirigió el Seminario, escribió un libro de homilías y un compendio de doctrina cristiana. Finalmente encarcelado de nuevo, en tiempos del emperador Tu Duc fue condenado a la decapitación. Continuar leyendo >

San Vicente Ferrer

San Vicente Ferrer, de origen español, dominico, que recorrió incansablemente ciudades y camino de Occidente en favor de la paz y la unidad de la Iglesia, predicando a innumerables pueblos el Evangelio de la penitencia y la venida del Señor, hasta que en Vannes en Francia, entregó su espíritu a Dios en 1419. Continuar leyendo >